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Mi gatita Margarita

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Animación de mi gatita Margarita

 

Esta es una animación que hice hace algunos años de mi adorada gatita Margarita, a quien adopté en el año 1995, cuando la vi deambular por las calles de Newark, New Jersey. Ella era una gatita sin dueño, buscando desconsolada un alma piadosa que le abriera las puertas de su casa y de su corazón. Dios me dio la oportunidad de ser yo aquella alma que acogiera a esta hermosa y dulce gatita, que desde entonces ha llenado mi vida con un amor tierno e incondicional.

Al ver esta animación el dia de hoy no sé si sonreir o llorar. Es que no puedo evitar extrañarla, ya que Margarita fue el ser que más tiempo vivió a mi lado desde que llegué a los Estados Unidos. Ella era una gatita muy especial, inteligente como un ser humano, aunque con mejores sentimientos que la mayoría de los de mi especie.

El dia Domingo 14 de Octubre de este año (2007), mi mamá me hizo notar que no veía a Margarita por ningún lado. Ella siempre se acercaba a mi mamá tempranito por las mañanas para que le diesen su desayuno, mas ese dia, como nunca Margarita no aparecía por ningún lado. Yo pensé que había podido salirse de la casa e ido a explorar jardines de los vecinos (cosa inusual en ella, mas era lo único que podía yo pensar para explicar su ausencia). Por eso salí y me di una vuelta por la casa de mis vecinos gritando: "¡Margarita, Margarita!", pero ella no aparecía. Pasaban las horas. Ya era de tarde y por más que llamábamos a Margarita ella no llegaba. Tomé el carro y junto con mi mamá fuimos a rondar la zona. Ni rastros de nuestra gatita. Pasé casi toda la noche sin dormir. Durante la noche me azomaba de cuando en cuando a la puerta de vidrio que daba al jardín interior de la casa para ver si la veía llegar. Sólo veía las plantas solitarias en medio de la penumbra.

Al dia siguiente tuve que ir a la universidad. No veía la hora de regresar a mi casa y escuchar que mi mamá me diera la noticia que Margarita había vuelto, mas no fue así. Decidí hacer avisos con el retrato de Margarita pidiendo a la comunidad me avisasen si la encontraban. Mas jamás recibí ninguna llamada. Fui a varios "shelters" o instituciones que recogen animales abandonados para ver si alguno de ellos se había llevado por error a Margarita, pensando que pudiese ser una gatita sin dueño, pero no la hallé.

El dia Jueves 18 de Octubre, mi mamá me comentaba que sentía un olor extraño en la lavandería. Me asomé para ver de qué hablaba mi mamá. Al llegar sentí un olor a cuerpo descompuesto y le pregunté a mi mamá desde cuándo había notado tal olor. Antes que ella me pudiese contestar ví que había algo obscuro atrás de la secadora de ropa. Tenía la forma de una cola. Me acerqué más y pude ver el trasero de Margarita. Le dije a mi mamá: "La búsqueda ha terminado". Tuve que armarme de valor, arrimar la secadora y me di con la imagen desgarradora de Margarita echada de costado, con su hociquito recostado en el suelo nadando en sangre. Su cuerpo lucía igual, aunque ya despedía un olor a descomposición y sus ojos eran esferas blancas sin brillo ni vida. Lo triste de todo es que mi mamá ignorando que el cadáver de Margarita estaba allí había hecho funcionar la secadora de ropa un par de dias antes y el motor caliente de la máquina debe haber acelerado la descomposición de su cuerpecito. Mi hijita adoptiva, compañera inseparable y amiga de tantos años yacía en un suelo duro y frío, mas su cuerpecito estaba todavía suave y flexible. Fue tan desgarrador el tener que levantarla y llevarla en brazos hasta el jardín, para luego enterrarla. Lo extraño es que no pude llorar. Sentía una mezcla de dolor y alegría. Dolor de saber que Margarita había muerto, alegría de saber que no había sido asesinada por algún loco desalmado o por algún animal salvaje. Sabía que había muerto en paz, por la voluntad de Dios y no por la de los hombres. Al tenderla sobre el pasto de mi jardín pensé que esa era la última oportunidad que tendría en la vida de tomarle fotos a mi Margarita. Tomé mi cámara fotográfica y tomé estas imágenes.

Pueden hacer click en las fotos para ver una versión más grande:

 

El cuerpo sin vida de mi gatita Margarita recostado sobre papel periódico en el jardín interior de mi casa El cuerpo sin vida de mi gatita Margarita recostado sobre papel periódico en el jardín interior de mi casa

El cuerpo sin vida de mi gatita Margarita recostado sobre papel periódico en el jardín interior de mi casa

El cuerpo sin vida de mi gatita Margarita recostado sobre papel periódico en el jardín interior de mi casa

El cuerpo sin vida de mi gatita Margarita recostado sobre papel periódico en el jardín interior de mi casa El cuerpo sin vida de mi gatita Margarita recostado sobre papel periódico en el jardín interior de mi casa
El cuerpo sin vida de mi gatita Margarita recostado sobre papel periódico en el jardín interior de mi casa El cuerpo sin vida de mi gatita Margarita recostado sobre papel periódico en el jardín interior de mi casa

 

Margarita ya no está conmigo. Partió para unirse a los otros angelitos que adornan los jardines del cielo. Para mí, sin embargo, Margarita sigue viva en mi corazón. Quiero rendirle un homenaje a través de mi página y darle gracias a Dios por haberme permitido compartir 12 años al lado de tan adorable criatura.

Fue un honor el haberte tenido a mi lado, Margarita. Si tu almita lee mis pensamientos, quiero que sepas que jamás te olvidaré y que algún dia (si Dios me concede este deseo) espero reunirme con contigo y todos mis seres queridos en el cielo.